Camina calles
Acera
que se asoma entre adoquines y avenidas, cautelosa siempre, invisible cada día.
Acera
allanada entre tanto desconcierto, por aves y tierra que se pierden con el
tiempo.
Acera
acallada por silencio y soledad que entre tanto ruido decías sin parar: ayuden
a aquellos que siempre están acá, buscando entre paredes como ganarse el pan.
Acera
que me arropas entre tanta soledad, y fatigadas esperas que llegue el final de
tanta avaricia disfrazada de piedad.
Acera
que me miras diciéndome sin par: ¡Arriba la calle, abajo el capital!
Acera
que perdida un día te encontré, hoy día te agradezco cuando me encontré entre
los ojos de un perdido que al igual que yo buscaba entre tus calles un alivio.
Acera
que me embriagas de sin igual olor, que entre chorros, miaos y sangre se lleva
tu dolor.
Acera
paranoia, calle sin lugar, acera que resiste ante la mediocridad.
Acera
que te llamo a cantar como canario que un día en tus calles hallé vagando.
Acera
llamo a calle y avenida en mi ciudad que hoy a gritos callan la desigualdad.
Y si
un día transitan por calles sin igual, sabrán que entre adoquines estas calles
vibran sin par.
La revolución se hace en la calle.
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